El embalse y presa de Irueña son una obra de ingeniería civil hidráulica española construida en el curso medio alto del río Águeda, en la provincia de Salamanca, Castilla y León. El embalse toma su nombre de un castro celta, muy romanizado y que al parecer estuvo habitado hasta finales de la Edad Media. Ubicado 30m por encima de las aguas del embalse.
El embalse tiene una capacidad de 110 hm3. El proceso de llenado se culminó el 14 de marzo de 2014.
Por eso es un embalse joven, donde la calidad de las aguas ha permitido una buena evolución de las diversas especies.
Su presa se ubica en términos municipales de El Bodón y El Sahugo.
El Río Águeda nace en la vertiente salmantina en la Sierra de Gata. Es un río de aguas cristalinas que transforma la humedad de un extenso espacio natural con gran biodiversidad de fauna y vegetación en un refugio para bonitas truchas comunes, barbo, Black Bass, lucios y diversos tipos de ciprínidos que lo recorren libremente hasta toparse a unos 30 km de su origen, con la extensa lámina de agua que recorre la presa de Irueña.
Así, si perseguimos las preciadas truchas, haremos bien en buscarlas en la cabecera del embalse. Por su parte, los barbos sí han colonizado buena parte de sus rincones y se pueden encontrar fácilmente en los recodos y zonas someras cerca de las orillas. Para ambos, la pesca a mosca es una muy buena opción.
Los protagonistas en estas aguas son sin duda especies deportivas como son, el Black Bass o el Lucio.
Los lucios los encontramos en general a bastante profundidad, aquí las aguas ganan muchos metros a poca distancia de la orilla y se forman grandes escalones.
Por lo tanto, Irueña es un embalse de espectaculares aguas cuyo atractivo para el pescador deportivo es una realidad y donde se prevé un futuro espectacular para diferentes especies.








